Descripción
En el año 1543 llegaron a Japón los primeros occidentales, unos comerciantes portugueses, que fueron seguidos, solo seis años después, por un grupo de misioneros jesuitas que viajaron hasta allí con el objetivo de convertir al cristianismo a tantos japoneses como pudieran. Lo estarían intentando durante aproximadamente un siglo, primero los jesuitas portugueses y después los mendicantes castellanos, coincidiendo plenamente con todo el proceso de unificación de Japón, tras décadas y décadas de guerra absoluta en todo el país por parte de los grandes señores samuráis. Lo que en un principio sería visto por las distintas autoridades japonesas con curiosidad, como una rareza inofensiva y, por tanto, tolerable, con el paso del tiempo llegaría a prohibirse, perseguirse y castigarse con la vida. En esta charla veremos las distintas fases por las que pasó este contacto religioso y político, así como sus motivos.